Aceite de Oliva y salud. Un reconocimiento unánime y universal

Aceite de Oliva

El cultivo del olivo, y la obtención del aceite de oliva, se remonta a siglos de historia en nuestro país, siendo España el principal productor de Aceite de Oliva del Mundo.

El aceite de oliva virgen, es el zumo obtenido de las aceitunas utilizando exclusivamente procedimientos mecánicos. Es un verdadero lujo para los sentidos, su color dorado, con matices que van del verde al amarillo, su fragancia y su sabor con distintas intensidades de afrutado, reflejan la complejidad de sensaciones que despierta el aceite de oliva en los sentidos.

En España existe una gran variedad de aceites y en el caso de los aceite de oliva andaluces, donde se extiende la mancha olivarera más extensa del mundo, las variedades del fruto, el tipo de suelo, las características orográficas, las condiciones en las que han madurado los olivos, y el cuidado proceso de recolección y selección, han dado origen a una amplia y variada gama de aceites, con una personalidad muy definida.

Beneficios para la salud

El Aceite de Oliva, un lujo insólito que nos ha sido dado a los países mediterráneos, ha recibido finalmente el reconocimiento universal y unánime de sus cualidades.

Actualmente, existen muchos estudios e investigaciones que demuestran que el consumo de aceite de oliva tiene efectos muy positivos para nuestra salud.

 Mejora la salud cardiovascular y ayuda a prevenir la trombosis, favorece la digestión y el tránsito intestinal previniendo la aparición de úlceras y cálculos biliares. Así mismo tiene especial interés en la prevención de los fenómenos de envejecimiento.

Los efectos beneficiosos sobre la salud del aceite de oliva se deben principalmente a su componente mayoritario, el ácido oleico, un ácido graso monoinsaturado y a su alto contenido en sustancias antioxidantes, como la vitamina E y los Polifenoles.

El ácido oleico  ayuda a reducir las lipoproteínas de baja densidad LDL, o colesterol malo, sin afectar a las HDL o colesterol bueno, por lo que usadas de forma habitual nos ayuda a regular los niveles de colesterol.

El ácido oleico también se ha destacado por disminuir la probabilidad de coágulos de sangre en las arterias.

Los antioxidantes ( Vitamina E, compuestos fenólicos)  ayudan a prevenir el daño causado por los  radicales libres  a los tejidos corporales. Los radicales libres se han relacionado con enfermedades de corazón, cáncer y envejecimiento.

Los antioxidantes juegan también un papel importante en las arterias. Las lipoproteínas de baja densidad LDL, o colesterol malo, son realmente nocivas cuando se oxidan, ya que forma una placa que se acumula y aumenta las posibilidades de bloquear una arteria. Los antioxidantes ayudan a que no se produzca la oxidación.