El 9 de septiembre se reconoce la labor esencial de los agricultores y destaca la importancia de cultivar la tierra para la alimentación mundial
La agricultura jiennense está pasando poco a poco de hablar únicamente de producción a hablar también de valor
En más de 500.000 hectáreas de olivar conviven tres tipos de plantaciones: tradicional, intensivo y superintesivo pero, ¿sabes en qué se diferencian entre ellas?
- Plantación tradicional: se caracteriza por una menor densidad de árboles y una mayor distancia entre ellos, permitiendo que cada olivo disponga de más espacio para desarrollarse. En Finca Badenes contamos con un marco aproximado de 12 x 10 metros, donde predomina nuestra variedad Picual.
- Plantación intensiva: aumenta el número de olivos por hectárea reduciendo la distancia entre árboles y facilitando determinadas labores de cultivo y recolección. En nuestra finca encontramos un marco de 6 x 4 metros, en el que cultivamos las variedades Frantoio y Empeltre.
- Plantación superintensiva: presenta una densidad de plantación mucho mayor, con olivos dispuestos en hileras que permiten adaptar la explotación a una recolección altamente mecanizada. En Finca Badenes utilizamos un marco aproximado de 4 x 1,5 metros para nuestra variedad Arbequina, especialmente adaptada a este sistema.
La convivencia de estos tres sistemas de plantación en una misma finca es un ejemplo de cómo el olivar ha ido evolucionando y adaptándose a nuevas formas de cultivo, sin dejar atrás los modelos tradicionales que siguen formando parte del paisaje agrícola de Jaén.
Todos estos avances muestran cómo la agricultura jiennense continúa adaptándose a nuevos retos, incorporando herramientas y modelos que permiten optimizar los recursos y avanzar hacia una producción cada vez más eficiente y sostenible pero, esta evolución no se produce únicamente en el campo, también ha cambiado la manera de entender el producto final y, especialmente, de poner en valor todo aquello que existe detrás de él.
Este mayor conocimiento del AOVE también ha despertado el interés por descubrir todo el proceso que existe antes de que el aceite llegue a la botella. Y es precisamente en este contexto donde el Oleoturismo ha ido adquiriendo un papel cada vez más relevante. Conocer el olivar, descubrir las distintas variedades y sistemas de plantación, comprender el proceso de elaboración en la almazara o iniciarse en una cata permite acercarse al sector oleícola desde una perspectiva completamente diferente.
De esta manera, agricultura, industria, gastronomía y turismo comienzan a estar cada vez más conectados. Una evolución que permite seguir poniendo en valor el principal cultivo de la provincia, no solo por su capacidad productiva, sino también por todo lo que representa económica, cultural, paisajística y socialmente para Jaén
¡Te esperamos en Aires de Jaén!
